Escuela de Meditación y Compasión

Cuando la mente no está alterada, está clara.

Cuando el agua está tranquila, es transparente.

Mahamudra: El océano del sentido definitivo

El noveno Gyalwa Karmapa

  Fundamentos

Hay dos recursos propios que descubiertos y estabilizados se convierten en insustituibles herramientas para gestionar cuanta situación entendamos que merecen la pena ser abordadas con una mirada mayor. La compasión y la atención plena son estos dos recursos que nos permiten integrar y dialogar con la realidad que habitamos y la que nos habita.

La compasión es el vaso comunicante con el sufrimiento, propio y del otro, que nos invita a responder la continua pregunta ¿qué puedo hacer para aliviar ese sufrimiento? Y la atención plena despliega una zona de cuidado preventivo que equilibra la disponibilidad, la acción y el propio cuidado.

El objetivo general es, por lo tanto, entrenar estos recursos tan necesarios en todos los paisajes de la vida, tanto personales como comunitarios.

Los contenidos de “Escuela de meditación y compasión” están basados en la tradición budista, tanto en sus aspectos de estudio como de práctica meditativa, pero la esencia de esta sabiduría trasciende los tiempos, las geografías y las culturas para dialogar con la actualidad de esta sociedad compleja necesitada de profundizar en la nobleza del corazón y en la cordura lúcida de la sabiduría.

 

Buda se dio cuenta de que la verdadera libertad no yace en apartarse de la vida,

sino en un compromiso más profundo y más consciente en sus procesos.

Mingyur Rinpoché

 

Propósitos específicos

La práctica meditativa, o adiestramiento mental, es el cultivo de la atención plena y de la compasión. Se reciben instrucciones que puestas en práctica ejercitan y estabilizan las cualidades bondadosas capaces de aportar sensatez y compasión. “En estos tiempos en los que la gente busca una ayuda que le permita relacionarse con sus heridas y a la vez contribuir a aliviar el sufrimiento que ve a su alrededor, estas antiguas enseñanzas son especialmente alentadoras y oportunas” dice Pema Chodron.

Sobre la Atención plena

El ignorante es indulgente con la distracción;

el hombre sabio custodia la atención como el mayor tesoro.

Una mente disciplinada invita a la verdadera alegría.

Buda. Dhammapada

 

Meditar es un relato transparente que mantienes contigo mismo desde la quietud, el silencio y la introspección. Un proceso de autodescubrimiento en el que te observas al mismo tiempo que participas en esa observación. Es, también, un proceso en el cual te vales de la calma y la lucidez, o claridad, para hacer que la cualidad de la mente, la capacidad de conocer, se convierta de un mero reflejo de las necesidades y estrategias cotidianas a una expresión de cordura y del corazón.

Es reorientarse para comprobar que la calma y la claridad de la mente que se busca no está en otro sitio más que en ti mismo. Darte la bienvenida a tu mente es la mayor prueba de leal amistad que te puedes ofrecer reconociendo, así, tanto las causas que agitan la mente como la capacidad para calmarla.

El modo por defecto de la mente es la divagación, esto simplemente sucede, y una mente que divaga se casa con la insatisfacción. En cambio la calma y la claridad que traen sosiego y bienestar se entrenan con diversas enseñanzas y practicas meditativas. Para aprender a detenerte y lentamente a aquietarte el método ideal es hacerlo estando sentados y meditando y a continuación llevar esa experiencia de quietud y silencio a la actividad cotidiana, donde la actividad no altera la quietud mental ni la quietud mental impide la acción. Aprendes a que todo comience a hablar con nuevas maneras de comunicar.

Sobre la compasión

Si templas tu corazón con amor benevolente,

 lo preparas como un suelo fértil y

luego plantas la semilla de la compasión,

 florecerá enormemente.

Kamalashila (siglo VIII)

 

Traducida literalmente del pali y del sánscrito, la palabra karuna, «compasión», significa experimentar un temblor o palpitación del corazón en respuesta al dolor de un ser. El primer paso para desarrollar una auténtica compasión consiste en reconocer que existen el dolor, la aflicción y la capacidad de abrirse a ambos. Por doquier, absolutamente en todas partes, de un modo u otro, hay seres que sufren. Algunos padecimientos son intensos y terribles, otros, más serenos y menguados.

Hemos crecido, sin embargo, bajo la impresión de que el padecimiento es en cierta manera malo o resulta preciso evitarlo. Tenemos la idea de que todo sufrimiento es insoportable y que ni siquiera vale la pena abordarlo. En consecuencia, creamos una sociedad que acepta del mejor modo posible nuestra necesidad de rechazar el dolor.

Estas enseñanzas promueven la compasión de dos maneras. En primer lugar, podemos consagrarnos a crear para todos los demás el tipo de ambiente en el que exista espacio y tiempo suficientes para una coyuntura espiritual y en segundo lugar, podemos llegar a sentir compasión por quienes, sean cuales fueren sus circunstancias mundanas, desaprovechan la maravillosa oportunidad de despertar en esta breve vida humana.

La experiencia de un corazón triste y tierno es la que hace que surja la valentía. Convencionalmente, ser valiente significa que no tienes miedo; si alguien te golpea, le golpearás tú. Pero no estamos hablando de este nivel de valentía de maleante callejero.

La auténtica valentía es producto de la ternura. Surge al permitir que el mundo te haga cosquillas en el corazón, tu corazón tierno.

Estás deseando abrirlo, sin resistencia o vergüenza, y enfrentarte al mundo.

Chögyam Trungpa Rinpoché

 

Capacitación

A partir de las enseñanzas recibidas, más la propia reflexión y la práctica constante, a lo largo del tiempo se puede llegar a obtener una atención lúcida capaz de observar a los procesos mentales y a partir de ello y desde la compasión, gestionarlos para que acaben fructificando en un doble beneficio, el propio y el de los demás.

Metodología

Encuentros presenciales y online a través de la aplicación Zoom

Todas las sesiones se graban y se envían a todos los alumnos, presenciales y virtuales, junto con el archivo del audio por separado.

Todas las sesiones estarán disponibles para su visualizado tantas veces como se desee y hasta tres meses acabado el ciclo bimestral.

Día, horarios, duración de curso y fechas

Día: martes

Horario: dos posibilidades: de 11 a 13 hs o de 19 a 21 hs.

Ocho encuentros semanales de dos horas cada uno. En cada encuentro se medita y se imparte la enseñanza.

El curso constará de 8 UNIDADES

Fechas:

5, 19 y 26 de octubre

2, 9, 16, 23 y 30 de noviembre

Cada unidad consta de:

  1. Un encuentro presencial y virtual vía Zoom de 2 horas, donde se alternan la enseñanza con la práctica de meditación tanto en atención plena como en compasión.
  2. Texto principal
  3. A lo largo del ciclo se aportan textos de apoyo, sumarios de los puntos vistos y esquemas o mapas mentales que ayudan a recordar y fijar la enseñanza.
  4. Bibliografía
  5. Videos
  6. Audios con instrucciones y guía para meditar
  7. Acceso a los videos de las sesiones durante 3 meses

Programa del curso

Unidad 1 Atención plena al cuerpo I – Marco general sobre la compasión, altruismo y empatía desde las tradiciones contemplativas y desde la neurociencia.

Unidad 2 Atención plena al cuerpo II – Del egoísmo al altruismo

Unidad 3 Atención plena a las sensaciones – Compasión dirigida hacia uno mismo. ¿Auto complacencia o autocompasión? ¿Auto crítica o auto regulación emocional?

Unidad 4 Atención plena a los sentimientos/emociones – Compasión hacia los demás. Empatía y fatiga empática

Unidad 5 Atención plena a los contenidos de la mente – Reconocer el sufrimiento como aspecto de la condición humana

Unidad 6 Atención plena unificada –  Dificultades en la práctica

Unidad 7 Relajación, quietud y vigilancia I – ¿Qué impide la expresión de la compasión? ¿Hay dificultades o son limitaciones auto impuestas?

Unidad 8 Relajación, quietud y vigilancia II – El compromiso compasivo ¿Dónde estamos como sociedad?

Más información e inscripción: