LOS MIÉRCOLES

 

A través de Shiné lograremos mantener la mente en calma, no sólo en la práctica sino también durante nuestra actividad diaria.  Así, la mente es capaz de, primero observar la aparición de emociones de manera natural y segundo disponer de la capacidad de control que evite las muy posibles consecuencias negativas de los pensamientos, palabras o acciones derivadas de esas emociones, como por ejemplo la ira, lo que no supone la erradicación de la emoción sino únicamente la contención de sus efectos sobre nosotros y los demás.
Nos podemos preguntar, si con esto es suficiente, pero los maestros, transmisores de las enseñanzas de Buda, nos dicen que no es el final del camino, se trata de un paso previo hacia la visión profunda, Laktong (Vipassana).
Por lo tanto, la práctica de Shiné no sólo es necesaria sino imprescindible para asomarnos a la verdadera naturaleza de la mente (Laktong).

Martes Shiné

Comenzaremos y terminaremos las sesiones con sencillos y fáciles ejercicios de estiramiento que nos facilite la postura de meditación.
Antes de entrar en Shiné, practicaremos Pranayama, técnicas respiratorias de Yoga para almacenar mayor energía en el cuerpo, purificando los Nadis o canales sutiles. De acuerdo con los antiguos yoguis, hay unos setenta y dos mil nadis, de los cuales el más importante es Sushumna cuya contraparte en el cuerpo físico es la médula espinal. A cada lado de Sushumna hay otros dos canales relevantes llamados Ida y Píngala. En tibetano estos canales se denominan: UMA (Sushmna), Kyangma (Ida) y Roma (Píngala).
Esta actividad la instruye Karma Santen Tsewag (Miguel Ángel Guzmán).
Yoga Siromani (profesor) de Hatta Yoga, graduado por la escuela intenacional Sivananda.