PARAMITAS

Como una magnifica forma de retomar la actividad de Centro y con gran ilusión por hacerlo, os informamos que el primer fin de semana de octubre, concretamente los días 1 y 2, V. Lama Drubgyu nos ofrecerá enseñanzas sobre las Paramitas.

En la tradición budista del Mahayana, el esfuerzo activo de la bodichita relativa implica la aplicación de lo que se conoce en sánscrito como “Paramita” y en tibetano “Pa rol tu djinpa”. Ambos vocablos se traducen a menudo, como “perfecciones”, porque son las cualidades más abiertas, amables e inteligentes que podemos cultivar en el camino a la bodichita, que no es más que aspirar al Despertar auténtico y perfecto para el bien de todos los seres. Por eso, la traducción literal de término “Paramita” se refiere a “ir más allá “o “cruzar a la otra orilla “; esa “otra orilla “sería la experiencia más allá del yo sólido, más allá de la distinción de la mismidad y el otro, más allá del amor condicionado y sus complicaciones.

En lo relativo, lo cotidiano, las seis paramitas, generosidad, ética, paciencia, diligencia, meditación y sabiduría, nos permiten ser más plenamente humanos y nos capacitan para afrontar con atención y consciencia, todo lo que pueda formar parte de nuestra experiencia de vida, sin importar las circunstancias, las valoraciones, etc. porque cuanto mayor sea nuestra apertura a todas estas cualidades, más cerca nos encontraremos de nuestra propia bondad esencial.

Las propias palabras del Buda se hacen presentes y nos alientan a practicar para mejorar:

“Mendicantes, un agricultor tiene tres tareas urgentes. ¿Cuáles? Arar el campo enseguida, plantar las semillas enseguida y regar y drenar el agua enseguida. Estas son sus tres tareas urgentes. Ahora bien, este agricultor no tiene la facultad o el poder de ordenar: «¡Que el grano salga hoy, que crezca mañana, que madure pasado mañana!», sino que, con el cambio de las estaciones, cuando es el momento, su grano sale, crece y madura.

De la misma forma, un mendicante tiene tres tareas urgentes. ¿Cuáles? Practicar para mejorar la virtud, practicar para mejorar la mente y practicar para mejorar la comprensión. Estas son sus tres tareas urgentes. Ahora bien, un mendicante no tiene la facultad o el poder de ordenar: «¡Que mi mente, debido a no aferrarse, se libere de contaminantes hoy o mañana o pasado mañana!», sino que, al practicar para mejorar la virtud, la mente y la comprensión, cuando sea el momento propicio, su mente se liberara de contaminantes debido a no aferrarse.

Por lo tanto, mendicantes, debéis practicar así: «Nuestro deseo de mejorar la virtud, de mejorar la mente y de mejorar la comprensión ha de ser intenso. «Nuestro deseo de mejorar la virtud, de mejorar la mente y de mejorar la comprensión ha de ser intenso» Así es como debéis practicar. ACCĀYIKA SUTTA (AN 3.92)

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